Cómo bañar a nuestro perro
Sabemos que no a todos los perros les gusta que les den un baño, es más, hay algunos que al vernos con el “equipo” de baño huyen con pavor escondiéndose donde pueden esperando que nos olvidemos de la idea.
Para que eso no pase, os damos unos cuantos consejos de cómo bañar a vuestro perro. Veréis que este momento de terror se convertirá en un momento placentero.
Una vez os hayáis puesto vuestra indumentaria para lavarlo, ya sea un delantal, ropa vieja o un traje de baño será el momento de empezar (en mi caso siempre me pongo la misma ropa para lavar al perro, forma parte de la rutina de baño).
- Acostumbrarlo desde pequeño: si le vamos habituando a ello de una manera progresiva luego todo será mucho más fácil. Recordad que la primera vez es muy importante, ya que cualquier actividad nueva o mal aprendida quedará grabada en su mente.
- Debes estar tranquilo. Recuerda que el perro capta tu estado anímico. Ve poco a poco, con mucha paciencia y sin movimientos bruscos o malas palabras si se muestra reticente.
- Vigilar la temperatura del agua: debe estar templada (una temperatura entre 22 y 30 grados sería la más apropiada). Y sobretodo mojarlo poco a poco, primero las patas, el pecho, etc. La cabeza es lo último que se debe mojar. Y vigilad que no le entre agua ni en los ojos ni las orejas.
- Llegada la hora de aplicarle el champú, lo haremos con un pequeño masaje, esperaremos a que actúe y lo aclararemos. No utilices tu champú (ya que los perros tienen una acidez en la piel distinta a la nuestra), ni detergente, ya que les puedes provocar problemas en la piel. Verás que existe una gran variedad de marcas de champú para perros, deberemos escogerlo en función del color y tipo de pelo.
- Después se le puede aplicar el suavizante si tiene el pelo muy rebelde.
- Para secarlo lo haremos con una toalla. Nosotros somos partidarios de usar el secador solo cuando sea necesario -por ejemplo en invierno- y siempre a una temperatura muy baja, procurándole no acercarlo demasiado al pelaje.
- Una vez está seco aconsejamos no perfumarlo, aunque haya varias marcas en el mercado de perfume para perros, haremos sentir incómodo a nuestro perro o puede provocarle alguna alergia. Además de conseguir el efecto contrario en algunas ocasiones.
- ¿Con qué frecuencia bañamos al perro? Aconsejamos bañarlo como mucho una vez al mes. Pensad que si los bañamos mucho después pueden tener problemas de piel. ¡Su naturaleza no es estar limpios!
Para no tener que bañarlo frecuentemente es importante que lo cepillemos cada día a poder ser. El cepillado sirve para eliminar la suciedad y los pelos muertos – así evitaremos que haya pelos por toda la casa- , estimular la circulación y mantener el brillo del pelo.
Limpieza del canal auditivo
Si las orejas no tienen ningún problema mejor no lavarlas. En el caso que necesitaran limpieza, lo mejor es hacerlo independientemente del baño, usando unos limpiadores especiales para orejas. Debemos intentar siempre evitar que las orejas del perro estén mojadas, ya que algunas razas tienen predisposición para coger infecciones de oído. Así cuando se queda agua con jabón dentro de sus oídos después del baño se convierten en un lugar ideal para generar bichos e infecciones. Lo podemos evitar manteniéndole la cabeza hacia arriba mientras que lo bañamos o insertándole pequeñas bolitas de algodón en la superficie del oído.
Cuidado de los ojos
Su cuidado es esencial, sobre todo en razas con ojos prominentes. Después de haber hecho sentar al perro, con una mano bajo el morro levantamos su cabeza mientras con el dedo pulgar bajamos el párpado inferior. Con la otra mano ponemos las gotas dentro del saco conjuntival, entre el glóbulo ocular y el párpado. A continuación le cerramos el ojo y le aplicamos un ligero masaje sobre los párpados para que el líquido impregne toda la superficie de la córnea.
Las uñas
Se puede comprar en el veterinario o en las tiendas especializadas para perros un cortaúñas especial para ellos. Cortarles las uñas es importante pero también una tarea muy delicada, ya que por las uñas les pasan venas importantes, y si cortamos demasiado podemos lastimar al perro. Es mejor preguntar al veterinario cómo hacerlo la primera vez.

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