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Dónde adquirir un perro

Tenemos distintas opciones a la hora de adquirir a nuestro cachorro, desde el criador profesional, adquirirlo en la protectora y refugios de animales, en tiendas, comprarlo a un particular o incluso en un centro veterinario. Los tres primeros meses de vida son los cruciales para el buen desarrollo del carácter del perro, por ese motivo el criador y el particular son las mejores opciones.

El criador

Comprar el perro en un criador es muy recomendado ya que nos ofrece calidad.   Se encarga de cuidar al cachorro desde su nacimiento, garantizando la atención necesaria para una buen desarrollo y sociabilidad desde el primer día.  Adquirir el perro en el criador es una de las mejores opciones ya que el criador deja escoger el cachorro de entre varios miembros de la manada.

¿Cómo diferenciar a los buenos criadores?

El criador profesional se esfuerza por mejorar la raza a la que está cuidando. Normalmente trabaja con dos o tres razas como máximo, a las cuales les dedica la mayor parte de su actividad. Los criadores que cuidan muchas razas y no respetan a los animales solo intentan vender el máximo de perros posible, sin importarle nada más. Simplemente querrá que la madre tenga cachorros cada seis meses,  al contrario que un  criador profesional que seleccionará él mismo el mejor semental para la hembra, y la ayudará luego en el parto. Seguir leyendo

Agresividad y conflictos

Mordiscos

Los cachorros suelen tener tendencia a mordisquear todo lo que está a su alcance, incluyendo las manos de sus dueños. Sin embargo no es un simple juego, debe tomarse en serio e impedir que le muerda ya que el cachorro podría llegar a desarrollar un comportamiento mordedor que con el tiempo podría ser bastante agresivo. Por ese motivo se tiene que prohibir morder de cachorro, aunque tenga cinco o seis semanas.

Conflictos entre perros

Existen bastantes conflictos entre los perros, de los cuales los más comunes son la territorialidad o la posesividad.

El territorio

Como ya sabemos el perro macho defiende y marca sus territorios con orina. Para el macho su territorio es el lugar dónde vive, se alimenta y se reproduce, por ese motivo se puede enfrentar agresivamente a cualquier intruso que él crea que está en su territorio.

El perro macho puede considerar su territorio no sólo su casa y jardín (si lo tuviera) sino también el parque donde lo llevan a pasear habitualmente o incluso cualquier otro sitio que haya sido marcado por él y atacará a cualquier intruso aunque sea en un parque público si éste está marcado por el perro.

Sin embargo la perra hembra actúa de forma diferente. Para ella el territorio es aquel marcado por el perro macho alfa, o en caso de que no hubiera ninguno, por su dueño. Esto significa que si no convive con un perro macho ella sólo considerará su piso como territorio. Y al contrario que el macho, la hembra no se enfrentará a nadie, sino que nos avisará de la presencia de extraños con ladridos.

La posesividad

Los conflictos desencadenados por la posesividad suele ser porque el perro no quiere compartir con otro lo que él considera suyo, ya sea un hueso, un juguete o incluso el coche de su amo el cual está defendiendo.

La posesividad se puede ver reflejada claramente en un adulto que muestra con gruñidos a los cachorros que no pueden tocar lo que es suyo, y si lo hacen habrá un conflicto. Aunque el adulto no haga daño de verdad a los cachorros no dejará que toquen su comida o cojan sus juguetes. Sin embargo hay que tener especial cuidado con dos adultos, ya que podría desencadenar una brutal pelea.

Una forma de evitar que ésto suceda es que dos perros adultos jueguen con juguetes que no pertenezcan a ninguno de ellos, si jugasen con un juguete que pertenece a alguno de los perros podrían pelearse  violentamente aunque fueran viejos amigos.

Conflictos entre hembra y hembra

Es muy difícil que dos hembras se peleen ya que son mucho más calmadas en cuanto a la rivalidad por el territorio o sus pertenencias. No obstante cuando se produce una pelea suelen ser violentas y cuesta mucho que se apacigüen, por eso hay que detenerlas lo antes posible.

Conflictos entre adulto y cachorro.

En general el comportamiento del macho y de la hembra con los cachorros es totalmente distinto. La hembra reconoce a sus propios cachorros con los cuales será extremadamente maternal, sin embargo puede llegar a ser muy violenta con cachorros ajenos. En cambio el perro macho si ha tenido al menos una relación sexual, cree que todos los cachorros son suyos, y por tanto se siente con el deber de educarlos y protegerlos.

Miedos del perro

Tenemos que saber el porqué del miedo de nuestro perro. Una razón podría ser la falta de estabilidad, aunque también podría ser causado por la genética o herencia de los padres. Los cachorros separados de sus madres los primeros días de vida pueden sentir miedo, ya que no se han socializado y lo desconocen todo.

¿Cómo sabemos cuando tiene miedo?

Generalmente muestran el miedo a través de temblores, incluso escondiéndose o huyendo.  Al sentirse amenazado el perro está listo para atacar y eliminar su temor.

  • Hay que ignorar al perro que tiembla, para que éste no le haga daño.  Si sabe ignorarlo no pasará nada.
  • El perro que se esconde va a refugiarse debajo del sofá la mayoría de casos.  Mete la cola entre sus piernas y se va con la cabeza gacha. A diferencia del perro dominante que levantará la cola para dejar bien claro que él no tiene miedo.
  • El perro que huye hasta un rincón y se siente atrapado, puede ser capaz de morderle.

Es importante reconocer las reacciones de su perro ante situaciones delicadas. Los miedos pueden ser por distintas razones. Es posible que el perro no le tenga miedo su familia o amigos pero sí a la multitud o  los niños, a sonidos fuertes como el timbre o los petardos e incluso de la tormenta. Seguir leyendo

El lenguaje del perro

Nuestro perro se comunicará con nosotros a través de sonidos y de gestos. Por ese motivo debemos estar atentos y poder comprenderlos.

Entender los sonidos del perro

Las primeras comunicaciones con nuestro cachorro serán a través de gemidos, gritos agudos y gruñidos. Al crecer aparecerán los ladridos y por último gruñidos más fuertes y aullidos.

Los gemidos son signo de dolor, miedo o malestar, por lo que evitaremos enseñarle mientras nos transmita estos sentimientos ya que no nos escuchará.  Los gritos revelan un dolor físico. Los ladridos fuertes son emitidos por perros seguros de si mismos. Si al contrario emiten ladridos agudos, indican que están dudando o se han equivocado.

Los gruñidos manifiestan su cólera y van dirigidos a alguien o algo en concreto comunicando que termine la acción que les está irritando. Si esa acción continuase podría llegar a morder.  Los aullidos pueden ser signo de aislamiento o miedo a la soledad causada por nuestra marcha. También pueden ser provocados debido a sonidos parecidos al aullido como las sirenas de las ambulancias, o por la emisión de aullidos de un congénere.

Entender los gestos del perro

Nuestro perro no solo se comunica con nosotros y sus congéneres a través de sus sonidos, sino también a través de una serie infinita de gestos, con los cuales muestran sus sentimientos y sensaciones y que tenemos que llegar a comprender.

Les elementos más expresivos y que debemos tener en cuenta son principalmente la cabeza, los ojos, las orejas, los dientes, el morro y la cola.

Si nuestro perro va con la cabeza o las orejas erguidas, entenderemos que está seguro de si mismo y cómodo. Y si al contrario, las mantiene bajas significa sumisión o vergüenza, y no debe ser causada por nosotros. Es muy importante que nuestro perro no nos tenga miedo. Respecto a los ojos, entre congéneres mirarse fijamente es una señal de enfrentamiento, sin embargo a nosotros nos tienen que mirar la cara o las manos. Las miradas de ternura del perro no se muestran cuando ellos nos miran a los ojos, sino cuando realiza movimientos con la cabeza. La mirada directa a nuestros ojos puede significar provocación o por el contrario, sumisión.

Enseñar los dientes es un signo de agresión, por lo que debemos evitar siempre ese comportamiento.

La cola es el signo que solemos entender, cuando está en movimiento es causado por excitación, debido a un sentimiento de ira o de alegría. Podemos ver esta reacción cuando cogemos la correa para saca al cachorro a pasear. Nuestro perro ya entiende ese significado y nos muestra que le gusta y espera ese momento de libertad. La cola entre las patas significa sumisión y miedo.

Ahora que ya sabemos que significan los sonidos y gestos de nuestro perro, es de vital importancia estar atentos a él en todo momento. De esta manera sabremos cuando nos presta atención en su educación, sus preocupaciones o alegrías.

Elegir una raza de perro

Si tienes en mente la adquisición o adopción de un perro, primero debes haber sopesado los pros y contras. Un perro es una responsabilidad que se ligará a nosotros durante toda la vida del perro; hay que dedicarle el tiempo y recursos necesarios, sacarlo a pasear diariamente -aunque llueva-  y poner esfuerzo y dedicación en educarle. Si somos capaces de comprometernos a eso con él, nos puede reportar muchas satisfacciones y convertirse en un miembro más de la familia.

De otro modo puede convertirse en una carga pesada, provocando problemas de convivencia y al final quien va a pagar nuestros errores y malas decisiones, va a ser el perro que nada de culpa tiene – las perreras suelen estar llenas -.

Una vez asumido esto, la correcta elección de una raza es uno de los pasos más importantes. Podemos imaginar que un Husky Siberiano puede tener problemas de convivencia en un piso de 25 m², donde seguramente se adapte mejor un perro pequeño como el Lhasa Apso. Si bien, con la dedicación suficiente un Husky puede llegar a ser feliz en dicho piso, igual nos interesa encarar bien el asunto y evitarnos complicaciones. Así pues ¿cómo escoger al perro adecuado? ¿qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir un cachorro?

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