La etología estudia el comportamiento de los animales que fueron libres y ahora son animales domésticos del hombre, especialmente estudia las conductas instintivas y su evolución para la supervivencia. Los etólogos son especialistas en la conducta canina y nos ayudarán a entender a nuestro perro. Han estudiado aspectos como la agresividad, el porqué del desarrollo del comportamiento o el apareamiento, entre otros campos de estudio.
A diferencia del adiestrador que enseñará a nuestro perro órdenes básicas o avanzadas, el etólogo nos ayudará a entender porqué se ha producido ese comportamiento inadecuado en el perro y nos enseñará como arreglarlo. Es la persona que se ocupa de los casos más difíciles, como una gran agresividad en el perro, ansiedad por separación, etc
Gracias a que el etólogo consigue conectar con el perro y encontrar el origen del comportamiento inadecuado, el dueño siguiendo unas pautas puede corregir ese comportamiento no deseado . Generalmente los dueños desesperados acuden al etólogo como último recurso de estar viviendo una pesadilla con el perro. Seguir leyendo
Lo más importante es empezar cuando antes a adiestrar al cachorro, preferiblemente a los 3 meses de edad ya puedes empezar con los ejercicios más básicos como el sentado o la llamada.
Si no tienes experiencia y te puedes permitir económicamente que un profesional adiestre al perro, es una opción muy recomendable. O también asistir junto a otros dueños a cursos de obediencia para cachorros, que son muy divertidos y el cachorro aprenderá mucho.
Un método sencillo y eficaz que utilizan muchos adiestradores es el clicker, con él podrás enseñar al perro todas las órdenes que quieras. Cuando el perro realiza la acción que le has pedido en ese instante aprietas el cliker y le das una recompensa al perro. Los primeros días es mejor recompensar con comida para que le ponga gran interés en aprender a cambio de chuches.
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Existen diversos motivos por el cual el perro puede ser arisco, sin embargo el más común es que no se haya creado aún un buen lazo entre el dueño y el perro y no te considere su amo. Se puede dar hasta en cachorros muy pequeños de 3 meses. Generalmente los perros ariscos no se muestran mimosos con nadie y no se dejan coger fácilmente, así que es mejor no dejarlos sueltos sin correa porque podrían escaparse ya que no harían caso a la llamada seguramente.
Es posible que también se deba a que el perro tiene miedo. Se tiene que tener mucho tacto en estos casos para que el perro baje la guardia y esté tranquilos con nuestra presencia.
Para empezar una buena relación con el perro es necesario el paseo con correa. El paseo crea buenos vínculos. Sal con él todos los días y recompénsale por su buen comportamiento con chucherías o caricias.
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El mayor problema de todos los propietarios es tener un perro macho dominante. El paseo se puede convertir en algo horrible. Pero la educación es la mejor manera para solucionar estos encuentros peliagudos.
Es recomendable llevar un collar adecuado para el perro. Si siempre tira de la correa y es muy ansioso llévalo con un canny collar o collar parecido, que le tire del morro para que le moleste y sea sumiso. Esto ayudará cuando se quiera tirar hacia otro perro ya que con un tirón nuestro de la correa el perro se verá obligado a estar con nosotros, y podremos dominar la situación, que con arnés u otro collar es imposible.
No podemos saber como saben ellos si el perro es macho o hembra a distancia, pero debemos estar atentos y desviar la atención del perro. Si siempre cambiamos de acera no se apaciguará sus ansias de dominación. Lo mejor es que nosotros estemos relajados aunque ya sepamos que si es macho habrá agresividad. Tenemos que hacer que el perro se sienta y nos obedezca. Una vez sentado tenemos que hacer que se distraiga para que no preste atención al perro.
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Evitar que nuestro perro nos muerda

Tanto si intenta mordernos, como si ya lo ha conseguido, lo importante es no caer en un comportamiento de enfado como él, sino corregirlo y decirle que lo que hace está mal y no nos gusta. Sea por el motivo que sea hay que corregirlo siempre en todo momento, no solo la primera vez y luego dejar que lo vuelva a hacer. Y sobretodo corregirlo al instante, porque si nos enfados horas más tarde y le reñimos, él no sabrá el motivo y no lo asociará.
Es muy importante que no castiguemos al perro y recompensemos su actitud positiva con comida o mimos. Para crear esa buena actitud lo primero de todo tenemos que mostrarnos enérgicos para que el perro vea quien manda de los dos. No debemos dejar que el perro se salga con la suya ni una sola vez. Si sabe que suele morderle lleve guantes para protegerse o ponga alguna raqueta o palo entre vosotros dos solo para evitar los mordiscos hasta que se tranquilice.
Los perros se cansan enseguida pero para ello debemos ser pacientes y constantes. Una vez el perro se haya cansado de gruñirnos se tranquilizará y podremos decirle lo que queremos que haga, ya sea apartarse de la comida, del sofá o que no ataque a otros perros, y premiaremos su buena conducta.
Evitar que un perro desconocido nos muerda
La mayoría de personas que ve un perro desconocido venir huye o se da la vuelta y esto provoca que ese perro que seguramente ni le había visto le persiga. Es normal ya que mucha gente no sabe leer la expresión corporal de los perros.
Ladridos constantes de nuestro perro
Hay mucho motivos por los cuales los ladridos del perro se vuelven imparables y puede acabar con nuestra paciencia porque son muy molestos, no solo por nuestra salud sino también por la de nuestros vecinos.
Primero hay que saber el motivo de los ladridos, puede ser porque es territorial y no soporta las visitas, ni tan solo el timbre de la puerta. Es posible que ladre a otras personas para llamar la atención.
Puede ser que el perro ladre por un motivo o por muchos, pero hay que corregirlos todos una forma similar, y es mostrando que usted es el líder de la manada y que no le gusta su comportamiento.
Si se trata de ladridos por el timbre y las visitas a su casa, puede pedirle a un vecino que colabore con usted entrando en casa repetidas veces permitiéndole a usted corregir al perro hasta que este se canse y quede con un comportamiento sumiso. De esta forma ya no molestará más a sus visitas.
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