El mayor problema de todos los propietarios es tener un perro macho dominante. El paseo se puede convertir en algo horrible. Pero la educación es la mejor manera para solucionar estos encuentros peliagudos.
Es recomendable llevar un collar adecuado para el perro. Si siempre tira de la correa y es muy ansioso llévalo con un canny collar o collar parecido, que le tire del morro para que le moleste y sea sumiso. Esto ayudará cuando se quiera tirar hacia otro perro ya que con un tirón nuestro de la correa el perro se verá obligado a estar con nosotros, y podremos dominar la situación, que con arnés u otro collar es imposible.
No podemos saber como saben ellos si el perro es macho o hembra a distancia, pero debemos estar atentos y desviar la atención del perro. Si siempre cambiamos de acera no se apaciguará sus ansias de dominación. Lo mejor es que nosotros estemos relajados aunque ya sepamos que si es macho habrá agresividad. Tenemos que hacer que el perro se sienta y nos obedezca. Una vez sentado tenemos que hacer que se distraiga para que no preste atención al perro.
Seguir leyendo
Es posible que muchos dueños estén frustrados porque no consiguen que el perro vaya de
forma tranquila a pasear. Esto se puede deber a diversas causas, como que tenga demasiada energía para quemar, o que esté aburrido en casa y espere ese momento con ansias.
Tenemos que coger el “tranquillo” a nuestro perro. Si está aburrido en casa podemos tirarle una pelota o jugar un poco antes de salir, para que no salga con esas ansias sin parar de tirar de la correa. Si es necesario nos pararemos cada vez que estire de la correa, aunque sean 100 veces por paseo, o de lo contrario siempre vencerá él.
Los collares de ahorco no valen para mucho y además le hacemos daño. Lo ideal es llevar al perro al lado con la correa floja, y cada vez que se aleje nos paramos en seco y lo estiramos junto a nosotros. Una vez que esté a nuestro lado dejamos la correa floja otra vez. Al principio puede que cuesten días, parándonos cada 5 segundos, pero nadie ha dicho que la educación canina sea fácil ni rápida, se necesita mucha paciencia.
Seguir leyendo
Caminar con correa es un aprendizaje indispensable para la propia seguridad y la de los
demás. También es muy útil para la educación canina, como evitar peleas. Aunque no nos guste que nuestro perro lleve siempre la correa, tiene que aprender a poder caminar con ella, ya que es obligatoria en un gran número de lugares públicos y nos puede traer problemas si el perro la rechaza.
Al no llevar la correa el perro se siente libre y lo mas seguro es que no le escuche. Sin embargo dar ordenes con la correa será mucho más fácil, simplemente tendrá que tirar de ella para que el perro le haga caso. Por ese motivo elegir el collar y correa correctos es una tarea importante. Para el cachorro, un collar de tela o de cuero es más que suficiente. Con el paso del tiempo es recomendable seleccionar un tipo de correa en concreto como la cadena metálica, o si es un perro grande un collar estrangulador. La correa tiene que medir aproximadamente dos metros y poder alcanzar unos siete metros de longitud provista de su mosquetón, para enseñarle a obedecer y andar.
Es recomendable empezar a enseñarle a ir en correa en nuestra casa, como si fuera un juego. Cuando el perro se haya acostumbrado a ella, y nuestras órdenes para que esté quieto, podemos empezar la educación en calles anchas y sin mucha gente.
Si el perro se siente incómodo al ponerle la correa, un método eficaz es ponérsela unos minutos al día para que vaya acostumbrándose poco a poco. A medida que ampliamos ese tiempo podemos jugar con él para distraerlo y que se olvide que la lleva puesta.
Seguir leyendo