El glaucoma es una enfermedad que puede causar la pérdida de la visión progresivamente. Esta enfermedad es causada porque el líquido que tenemos en el ojo no puede salir y se acumula en el globo ocular provocando presión intraocular. Es una enfermedad muy severa ya que puede llevar al perro a una ceguera total.
Es importante revisar los ojos en las visitas de los veterinarios, ya que encontrar el glaucoma al inicio de la enfermedad puede suponer salvar la visión al perro.
Existen dos tipos de glaucomas:
Glaucoma primario: No hay antecedentes de enfermedad ocular. Suele afectar a los dos ojos. Las razas puras propensas al glaucoma primario son el Cocker, Basset Hound, Samoyedo y Siberian Husky entre otra
Glaucoma secundario: Suelen tener antecedentes de presión intraocular y a veces son hereditarios. Suele ser el más común de los glaucomas.
Perros ciegos de nacimiento
Aunque a mucha gente le de pena o le trate como si fuera delicado, hay que tratarlo igual que al resto de perros, es verdad que necesitará ayuda para ciertas actividades, pero si es un perro sano será feliz como los demás, al igual que un perro sin una pierna. Ellos no creen que sean discapacitados, al contrario, son perros felices que necesitarán más atención en algunos aspectos, pero harán vida normal, y además mejorarán sus otros sentidos.
De cachorro habrá que estar encima de él hasta que reconozca la casa y sepa llegar hasta su comedero, hay que tener un poco de paciencia pero seguro que lo consigue rápidamente.
Al sacarlo a pasear tiene que estar tranquilo, sino transmitirá su miedo al perro y puede que los ruidos del paseo le asusten, vaya con calma y si tienen más perros vayan todos juntos como una gran manada tranquila.
A la hora de jugar podemos facilitarle las cosas con juegos que hagan ruido como pelotas con cascabeles para que las encuentre rápidamente y se divierta.
Sabemos que no a todos los perros les gusta que les den un baño, es más, hay algunos que al vernos con el “equipo” de baño huyen con pavor escondiéndose donde pueden esperando que nos olvidemos de la idea.
Para que eso no pase, os damos unos cuantos consejos de cómo bañar a vuestro perro. Veréis que este momento de terror se convertirá en un momento placentero.
Una vez os hayáis puesto vuestra indumentaria para lavarlo, ya sea un delantal, ropa vieja o un traje de baño será el momento de empezar (en mi caso siempre me pongo la misma ropa para lavar al perro, forma parte de la rutina de baño).
- Acostumbrarlo desde pequeño: si le vamos habituando a ello de una manera progresiva luego todo será mucho más fácil. Recordad que la primera vez es muy importante, ya que cualquier actividad nueva o mal aprendida quedará grabada en su mente.
- Debes estar tranquilo. Recuerda que el perro capta tu estado anímico. Ve poco a poco, con mucha paciencia y sin movimientos bruscos o malas palabras si se muestra reticente.
- Vigilar la temperatura del agua: debe estar templada (una temperatura entre 22 y 30 grados sería la más apropiada). Y sobretodo mojarlo poco a poco, primero las patas, el pecho, etc. La cabeza es lo último que se debe mojar. Y vigilad que no le entre agua ni en los ojos ni las orejas.
- Llegada la hora de aplicarle el champú, lo haremos con un pequeño masaje, esperaremos a que actúe y lo aclararemos. No utilices tu champú (ya que los perros tienen una acidez en la piel distinta a la nuestra), ni detergente, ya que les puedes provocar problemas en la piel. Verás que existe una gran variedad de marcas de champú para perros, deberemos escogerlo en función del color y tipo de pelo.
- Después se le puede aplicar el suavizante si tiene el pelo muy rebelde.
- Para secarlo lo haremos con una toalla. Nosotros somos partidarios de usar el secador solo cuando sea necesario -por ejemplo en invierno- y siempre a una temperatura muy baja, procurándole no acercarlo demasiado al pelaje.
- Una vez está seco aconsejamos no perfumarlo, aunque haya varias marcas en el mercado de perfume para perros, haremos sentir incómodo a nuestro perro o puede provocarle alguna alergia. Además de conseguir el efecto contrario en algunas ocasiones.
- ¿Con qué frecuencia bañamos al perro? Aconsejamos bañarlo como mucho una vez al mes. Pensad que si los bañamos mucho después pueden tener problemas de piel. ¡Su naturaleza no es estar limpios!
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