Lo más importante es empezar cuando antes a adiestrar al cachorro, preferiblemente a los 3 meses de edad ya puedes empezar con los ejercicios más básicos como el sentado o la llamada.
Si no tienes experiencia y te puedes permitir económicamente que un profesional adiestre al perro, es una opción muy recomendable. O también asistir junto a otros dueños a cursos de obediencia para cachorros, que son muy divertidos y el cachorro aprenderá mucho.
Un método sencillo y eficaz que utilizan muchos adiestradores es el clicker, con él podrás enseñar al perro todas las órdenes que quieras. Cuando el perro realiza la acción que le has pedido en ese instante aprietas el cliker y le das una recompensa al perro. Los primeros días es mejor recompensar con comida para que le ponga gran interés en aprender a cambio de chuches.
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Lo ideal para el perro es tener una actividad física diaria, ya sea que corra por el campo o juegue con usted y su família. Sin embargo no siempre se tiene tiempo para todo y es cuando el perro puede empezar a mordisquear sus cosas por aburrimiento. podemos solucionarlo con un sin fin de juegos sencillos y prácticos.
Juegos de mascar
A ellos les encanta mascar, y no requerirá su presencia. Los juguetes favoritos para mascar son los de goma natural indestructibles. Fabrican des de pelotas a todo tipo de formas. Son los juguetes que más les gusta porque se pueden rellenar, ya sea de comida o de pasta dentífrica para proteger y limpiar a la vez sus dientes. Puede poner una toalla en la zona de juegos si está en casa para que el perro no manche nada.
Entretenimiento simple
Su perro puede disfrutar de unos juegos simples hechos por usted con elementos cotidianos. Por ejemplo puede ocultar golosinas dentro de una caja llena de papeles de diario para que el perro las busque. Estará mucho tiempo jugando felizmente y sin peligro alguno.
Jugar con las órdenes
En este juego son imprescindibles las recompensas, prepare las golosinas para que sea agradable para su perro obedecerlo. Los juegos se pueden realizar tanto al aire libre como en casa. Aunque es recomendable que empiece en casa para que el perro no se distraiga al exterior con otros animales. Recuerde que cuando llame a su perro tiene que utilizar las mismas palabras para que él puede obedecerlo siempre. Puede mejorar el juego haciendo que busque comida o un juguete i que al llevárselo mediante su llamada lo recompense.
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En toda manada hay una jerarquía, para el perro domesticado el dueño tiene que ser el perro alfa. Sin embargo si se ha mimado demasiado al perro des de cachorro, cabe la posibilidad que él crea que está por encima de usted dándole ordenes en vez de obedecerlas. Es muy importante que el dueño asuma el mando y no al revés. Para poner ésto en práctica se tiene que empezar por rechazar las exigencias del perro. Si el dueño saca a pasear al perro tiene que ser usted quien indique hacia donde se tiene que ir, y no seguir al perro porque quiere ir hacia la dirección contraria. También es muy importante que le obedezca en casa, el perro tiene que dejarle pasar en vez de bloquearle el paso, o dejarle su sitio en vez de ocupar él el sofá.
Para adquirir el dueño el estatus más elevado en la jerarquía de su perro tendrá que ganar estos pequeños enfrentamientos diarios. Lo ideal es ponerlos en práctica des de cachorro (entorno a los dos o tres meses) y es recomendable conocer la psicología y el lenguaje caninos.
Para que funcione esta relación es importante que no sea ni por la fuerza ni totalmente a través de la dulzura. Se tiene que ser firme a la hora de ordenar al perro y recompensar su obediencia. No obstante si el perro no le obedece le tiene que castigar. En el caso del cachorro con un leve golpe es suficiente, y si es un perro adulto nada de caricias o palabras tiernas. Si aún así el perro sigue mostrándose el jefe, tendrá que ignorarle para que se de cuenta por si solo que usted es el dueño.
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A la hora de educar a nuestro cachorro, es esencial utilizar de forma usual el método de recompensas y felicitaciones y casi no utilizar el castigo ya que tiene que reservarse para ocasiones particulares.
Adiestrar a través de recompensas
Para que su adiestramiento sea efectivo nos tenemos que basar en la recompensa cuando nuestro cachorro haya actuado bien, y no después de un tiempo porqué no sabrá relacionarlo. Podemos empezar aprovechando que el perro esté sentado para decirle “siéntate” y recompensarle, de ésta manera podrá asociar el porqué de éstas recompensas y poco a poco ir avanzando. Para ellos las recompensas son golosinas, y una actitud alegre que facilitará a grandes pasos su educación.
El perro tiene que entender que estamos contentos y por eso recibe un “regalo”, de ésta manera conseguiremos que él lo repita para que le demos otro regalo. Cuando haya adquirido ese comportamiento no necesitará más regalos.
Las recompensas pueden ser golosinas, si no está acostumbrado a comerlas, pero no debemos cebarlo. Es mejor utilizar las galletas para perros, y en ocasiones especiales las golosinas.
También podemos obsequiarle con caricias abundantes acompañadas por “palabras dulces” o frases afectuosas. Es muy importante felicitar a nuestro perro de la manera que creamos más conveniente, y con la que él se muestre más contento.
Antes de castigarlo
Antes de enfadarnos con nuestro perro por su comportamiento, debemos estudiar las causas de éste. Puede ser que alguien o algo le haya molestado, y por eso se ha puesto nervioso. En el caso de que su comportamiento haya sido sin ningún motivo mencionado, y es debido a un error de su aprendizaje, podemos proceder al castigo, como último recurso. Seguir leyendo