Vacunas para Perros

jeringuilla

La vacunaci贸n ha sido objeto de muchos debates en los 煤ltimos a帽os y ha salvado innumerables vidas, tanto de mascotas como de seres humanos. Aunque algunas enfermedades humanas, como la viruela, han sido erradicadas mediante protocolos de vacunaci贸n mundiales, no se puede decir lo mismo de ninguna de las principales enfermedades infecciosas de los perros.

El parvovirus canino, en particular, sigue matando a muchas mascotas no vacunadas en brotes espor谩dicos. Ante la creciente preocupaci贸n de la opini贸n p煤blica por el uso excesivo de las vacunas, la vacunaci贸n moderna se centra en establecer reg铆menes de vacunaci贸n adaptados a la eficacia del producto que se administra, as铆 como en tener en cuenta el estado inmunitario del perro que se est谩 tratando.

驴Qu茅 es la vacunaci贸n?

El t茅rmino vacuna se deriva del nombre del virus de la vacuna, un miembro de la familia de los poxvirus que era el componente activo de la vacuna contra la viruela desarrollada en el siglo XIX. Los m茅dicos que investigan esta condici贸n mortal, que fue responsable de millones de muertes al a帽o, descubrieron que la introducci贸n de esta infecci贸n inocua y de bajo nivel en individuos que no hab铆an estado expuestos previamente al virus de la viruela result贸 en inmunidad a la enfermedad. Se intentaron varios m茅todos de inoculaci贸n, algunos tan toscos como tener a un paciente con una peque帽a lesi贸n de viruela de la vacuna frotando contra la piel de un paciente «no vacunado». Afortunadamente, sin embargo, los avances de laboratorio y los avances han dado lugar desde hace mucho tiempo al desarrollo de vacunas purificadas y refinadas, que pueden administrarse mediante inyecci贸n est茅ril.

El principio subyacente de la vacunaci贸n es que la estimulaci贸n del sistema inmunol贸gico por lo que se denomina ant铆geno da como resultado una respuesta inmunitaria adaptativa. La infecci贸n de bajo nivel introducida por la vacuna da lugar a la producci贸n de anticuerpos que se dirigen a sitios en la superficie del ant铆geno. Estos anticuerpos se ajustan al ant铆geno en un arreglo de tipo «candado y llave», lo que permite que otros gl贸bulos blancos se adhieran al agente extra帽o y lo destruyan. Habiendo eliminado el ant铆geno de la vacuna, esta respuesta inicial disminuye; sin embargo, un tipo particular de gl贸bulo blanco, el linfocito T de memoria, se retiene en peque帽as cantidades. Como su nombre indica, estas c茅lulas «recuerdan» y reconocen los ant铆genos a los que el animal ha estado expuesto anteriormente. Si el individuo encuentra el mismo ant铆geno de nuevo, la respuesta inmune resultante es m谩s r谩pida y m谩s efectiva que en la primera exposici贸n.

De esta manera, los perros que han sido vacunados previamente con cepas vacunales menos agresivas, o incluso matadas, son mucho menos susceptibles a la enfermedad cuando se exponen a una infecci贸n natural. Sin embargo, como el lector puede apreciar, esta inmunidad es el resultado de la respuesta del perro a la vacuna, en lugar de la vacuna en s铆. Los perros que son incapaces de dar una respuesta adecuada, por ejemplo, los que padecen otras enfermedades graves o est谩n sometidos a un gran estr茅s en el momento de la vacunaci贸n, pueden no dar la respuesta esperada. Estos casos son la causa de muchos de los fracasos poco comunes de las vacunaciones que ven los cirujanos veterinarios.

驴Cu谩les son las enfermedades contra las que se vacunan los perros?

perro en cama

Si bien la composici贸n exacta de un protocolo de vacunaci贸n debe basarse en una evaluaci贸n de los factores de riesgo individuales de un perro, se reconocen ciertas enfermedades fundamentales que deben incluirse en cada calendario de vacunaci贸n. Los virus y bacterias incluidos en estas vacunas se presentan en forma muerta o inactiva, y por lo tanto, aunque son capaces de inducir una respuesta inmune, no son capaces de inducir una enfermedad cl铆nica.

Parvovirus canino

Probablemente la primera enfermedad que viene a la mente en esta discusi贸n es la infecci贸n por parvovirus. Aunque la familia de los parvovirus incluye cepas que afectan a especies tan diversas como los seres humanos y las estrellas de mar, la infecci贸n por parvo no se reconoci贸 hasta la d茅cada de 1970, cuando se produjo una epidemia mundial masiva. Aunque el origen del brote fue un misterio durante mucho tiempo, ahora se reconoce que el nuevo parvovirus canino se hab铆a desarrollado como una mutaci贸n de la infecci贸n por parvo en gatos, que causa panleucopenia felina.

La infecci贸n por parvo puede causar inflamaci贸n severa y da帽o a la musculatura del coraz贸n, resultando en signos de insuficiencia card铆aca. Sin embargo, lo m谩s com煤n es que el virus infecte las c茅lulas de r谩pida divisi贸n del tracto gastrointestinal, lo que provoca v贸mitos con sangre y diarrea graves. La gravedad de la enfermedad depende de una serie de factores, entre los que destaca la edad del perro. Los cachorros j贸venes son los m谩s com煤nmente afectados, y las tasas de mortalidad promedian alrededor del 50%. El diagn贸stico y el tratamiento oportunos son vitales para el pron贸stico. El parvovirus sigue siendo una preocupaci贸n importante a pesar de la vacunaci贸n generalizada, ya que las mutaciones virales y los perros no vacunados siguen facilitando los brotes ocasionales.

Dispersante Canino

Mucho menos com煤n es el virus del moquillo canino, una enfermedad que era un problema importante en los perros de compa帽铆a hasta la introducci贸n de la vacunaci贸n en la d茅cada de 1950. Distemper afecta a las c茅lulas epiteliales, que recubren las v铆as respiratorias y gastrointestinales. Por lo tanto, los signos de enfermedad incluyen dificultades respiratorias, tos, secreci贸n nasal, v贸mitos, diarrea y p茅rdida del apetito. El sistema nervioso tambi茅n puede verse afectado, con signos de depresi贸n o actividad convulsiva. Su nombre com煤n de «enfermedad de las almohadillas duras» se refiere a los cambios caracter铆sticos de la piel que se pueden ver en las almohadillas de los pies. Las tasas de mortalidad despu茅s de la infecci贸n oscilan entre el 50 y el 80%.

Hepatitis canina infecciosa

Causados por la infecci贸n con un adenovirus canino, los signos de hepatitis aparecen en el plazo de una semana despu茅s de la exposici贸n. Los signos pueden ser muy diversos, siendo algunos de los m谩s obvios el v贸mito, la diarrea, la ictericia (una acumulaci贸n de pigmento biliar que causa decoloraci贸n amarilla de los ojos y las enc铆as) y el edema corneal (hinchaz贸n de l铆quido en la parte frontal del ojo que causa un «ojo azul»). La inflamaci贸n del h铆gado tambi茅n puede causar signos neurol贸gicos, como confusi贸n y depresi贸n. Tambi茅n pueden surgir trastornos de la coagulaci贸n, lo que provoca hemorragias incontroladas en cualquier sitio. Aunque la enfermedad aguda es grave, la mayor铆a de los perros afectados se recuperan con un tratamiento de apoyo adecuado, como la terapia con antibi贸ticos y l铆quidos intravenosos.

Leptospirosis

Conocida como enfermedad de Weil en humanos, la infecci贸n por leptospiras puede ser causada por el contacto con orina de otros animales infectados, por ejemplo ratas o ganado. Existen muchas cepas diferentes de leptospirosis, que causan diversos signos, como ictericia, anormalidades en la coagulaci贸n, v贸mitos, diarrea e incluso muerte s煤bita. La gravedad de la enfermedad var铆a significativamente entre las cepas. Es importante se帽alar que se trata de una enfermedad zoon贸tica, lo que significa que los seres humanos tambi茅n pueden verse afectados. Los perros infectados deben ser aislados y manipulados con extremo cuidado.

Traqueobronquitis infecciosa

Esta enfermedad infecciosa recibe varios nombres diferentes, siendo la m谩s reconocida la «tos de las perreras». Se trata de una infecci贸n bacteriana contagiosa de las v铆as respiratorias, causada por Bordetella bronchiseptica, que en la mayor铆a de los casos conduce a una tos autolimitada, aunque muy irritante. Muchos due帽os de perros con tos de perrera piensan que su mascota puede tener algo atrapado en la garganta, por lo que la tos es dura y persistente.

Aunque la infecci贸n no suele causar una enfermedad grave, los perros muy j贸venes o inmunodeprimidos pueden desarrollar neumon铆a. Su nombre com煤n refleja el hecho de que la infecci贸n es m谩s probable que ocurra en condiciones de hacinamiento; sin embargo, no se trata 煤nicamente de una enfermedad que se desarrolla en las perreras, y los perros tienen la misma probabilidad de contraerla cuando est谩n en contacto con otros perros en su paseo diario. Si la vacunaci贸n contra la tos de las perreras es un requisito fundamental es un tema de debate, y depende en gran medida del estilo de vida del perro.

Como otra infecci贸n bacteriana, esta enfermedad tambi茅n representa un peligro zoon贸tico. Aunque la infecci贸n humana con bordetelosis canina es poco frecuente, puede presentar un riesgo real para los propietarios inmunocomprometidos, en particular los que reciben quimioterapia anticancerosa.

Otras enfermedades infecciosas

Para aquellos de nosotros que vivimos en Espa帽a, la vacunaci贸n antirr谩bica no es esencial a menos que viajemos al extranjero con nuestras mascotas. Afortunadamente, la rabia no es end茅mica en nuestra poblaci贸n de mascotas: esto puede cambiar en el futuro con una relajaci贸n de los requisitos de vacunaci贸n para viajar dentro de la Uni贸n Europea.

El virus de la parainfluenza a menudo se incluye como un componente de los productos de vacunas combinadas, ya que la infecci贸n produce signos que se superponen con los de la tos de las perreras. Los s铆ntomas severos son raros, aunque pueden llegar a ser significativos en ambientes de alto estr茅s, como los centros de rescate.

Del mismo modo, el coronavirus no suele causar enfermedades significativas, aunque en combinaci贸n con el parvovirus, puede provocar tasas de mortalidad muy elevadas en cachorros j贸venes. Por esta raz贸n, los propietarios de muchos establecimientos de cr铆a pueden optar por incluirlo en su lista de vacunas b谩sicas.

Curso de Vacunaci贸n Primaria

Aunque la vacunaci贸n anual sigue siendo esencial (v茅ase m谩s adelante), es de vital importancia la manera en que se administra el primer ciclo de vacunas a los cachorros. Todas las enfermedades mencionadas anteriormente son m谩s graves en animales j贸venes. Por lo tanto, es esencial que proporcionemos la protecci贸n m谩s temprana y eficaz posible a los cachorros.

En las primeras 24 a 48 horas de vida, los cachorros reci茅n nacidos tragan y absorben anticuerpos de la leche materna. Esta capacidad de derivar inmunidad de la madre es muy ef铆mera, ya que el tracto gastrointestinal se vuelve impermeable a estos anticuerpos despu茅s de este tiempo. Suponiendo que la madre haya sido vacunada por s铆 misma, se deben tomar suficientes anticuerpos para proteger a los cachorros contra, por ejemplo, el parvovirus durante las primeras seis semanas de vida. Despu茅s de este tiempo, los niveles de anticuerpos derivados de la maternidad disminuyen, dejando a la cr铆a susceptible a la infecci贸n. Claramente, en este punto, nos gustar铆a complementar la respuesta inmune del cachorro con la vacunaci贸n. Sin embargo, existe la dificultad de que los anticuerpos maternos circulantes «absorber谩n» cualquier vacuna que se administre demasiado pronto, protegiendo al cachorro, pero tambi茅n impidiendo que desarrolle su propia respuesta inmunol贸gica.

Por esta raz贸n, las primeras vacunaciones suelen retrasarse hasta las 6 y 8 semanas de edad, momento en el que los niveles de anticuerpos derivados de la maternidad deber铆an haber descendido. Despu茅s de haber obtenido una respuesta inmunitaria inicial, se necesita una segunda vacuna administrada 2″4 semanas despu茅s para» potenciar la respuesta y asegurar una inmunidad duradera.

El fracaso de la vacunaci贸n puede ocurrir si el curso de la vacunaci贸n se completa demasiado pronto, o en cachorros ocasionales en los que la inmunidad derivada de la maternidad tiene una vida inusualmente larga. Este es un problema com煤n en ciertas razas, como los Dobermans y los Rottweilers. Por lo tanto, muchos veterinarios aconsejan una tercera vacunaci贸n para los cachorros de estas razas.

Frecuencia de vacunaci贸n

Un aspecto potencialmente positivo de la debacle de la desinformaci贸n sobre la vacuna triple v铆rica ha sido el aumento de la conciencia p煤blica sobre la vacunaci贸n. Aunque esto ha llevado a muchos a temer innecesariamente a las vacunas, tambi茅n ha puesto una enorme carga sobre los veterinarios y la industria de las vacunas para establecer la eficacia y seguridad de sus productos. En lugar de centrarse en vacunar a las mascotas con la frecuencia que permiten sus propietarios, la industria se ha concentrado desde hace tiempo en establecer intervalos m谩ximos de vacunaci贸n. Dicho de otra manera, las compa帽铆as farmac茅uticas compiten ahora entre s铆 para desarrollar productos que requieren una administraci贸n menos frecuente.

La mayor铆a de los componentes virales de las vacunas modernas ahora proporcionan una duraci贸n de inmunidad de al menos tres a帽os, lo que significa que no se requieren reg铆menes de vacunaci贸n completos y de amplio espectro anualmente. Sin embargo, la inmunidad contra la leptospirosis sigue siendo de corta duraci贸n, e incluso las vacunas m谩s modernas proporcionan s贸lo 12 meses de protecci贸n. Dado que la leptospirosis sigue siendo una enfermedad a la que los perros de compa帽铆a pueden estar expuestos en casi cualquier entorno, la vacunaci贸n anual seguir谩 siendo una necesidad en un futuro previsible.

Riesgos de la vacunaci贸n

Los efectos adversos de la vacunaci贸n son excepcionalmente raros, pero a la profesi贸n veterinaria no le hace ning煤n favor negar que pueden ocurrir. Sin embargo, es mucho m谩s com煤n ver reacciones adversas inesperadas a los medicamentos com煤nmente recetados, por ejemplo, antibi贸ticos, analg茅sicos, medicamentos anticonvulsivos, tratamientos para trastornos hormonales y muchos m谩s. Aunque la mayor铆a de los ciudadanos comprender谩n que pueden experimentar una reacci贸n a un tratamiento prescrito por su m茅dico, persiste la sospecha generalizada y el temor a los efectos de las vacunas.

Se puede presentar una molestia leve y transitoria en el lugar de la inyecci贸n, especialmente despu茅s del curso de la vacunaci贸n primaria. Se cree que las reacciones graves surgen despu茅s de aproximadamente 1 de cada 10.000 ciclos de vacunaci贸n. En el extremo extremo de este espectro se encuentran los eventos anafil谩cticos, en los cuales una respuesta al茅rgica masiva puede causar signos de shock severo. Aunque este puede ser un evento desastroso, los veterinarios deben enfatizar, y los due帽os deben entender, que el riesgo de que un perro no vacunado contraiga una de las enfermedades graves descritas anteriormente es cientos de veces mayor que el de experimentar una reacci贸n a la vacuna.

Vacunaci贸n homeop谩tica

Esta es un 谩rea que ha ganado algo de tracci贸n en los 煤ltimos a帽os, debido en gran parte a la misma publicidad adversa que rodea a la triple vacuna v铆rica. Desafortunadamente, no existe evidencia cient铆fica de que estas preparaciones homeop谩ticas induzcan una respuesta inmunol贸gica protectora. Como propietarios de mascotas que han sido «vacunadas» por la homeopat铆a pueden tener una falsa sensaci贸n de seguridad y permitir que sus perros se mezclen con otros animales en riesgo, este r茅gimen de tratamiento es, en mi opini贸n, peor que ninguna vacuna.